En el diseño de un logo, lo primero que debemos tener en cuenta es que nunca usaremos elementos que no aporten, si no aportan nada no son rentables para el logo y  pasan de ser parte del diseño a ser ruido en el diseño.
La sencillez de un logo siempre es rentable
Está claro que la sencillez y la legibilidad son dos pilares básicos en el diseño de un buen logo. Sin embargo esto no se debe traducir en limitarse a escribir el nombre y darle el color pertinente. La legibilidad y la sencillez se pueden conseguir en logos que por número de elementos podrían ser considerados complejos. De ahí la importancia de un buen diseñador que sepa trabajar con colores, tipografías y gráfismos, que sepa encontrar la síntesis de las formas.
Diseño de logos sencillos y legibles
Así pues un logo debe incluir sólo los elementos que sean estrictamente necesarios. Sólo elementos que ayuden a comunicar lo que queremos. Y en ello va incluído el color. Un mal uso del color puede aportar connotaciones negativas, debemos usar el color de forma que aporte legibilidad, sencillez y armonía. caer en la tentación de ir sumando colores a un diseño puede distorsionar y complicarnos la vida más de lo que pueda parecer.
Aquí tenemos un ejemplo de logos complejos y de difícil lectura.
Logo de una empresa de productos de higiene personal. Usa una tipografía de contornos suaves y redondeados y como grafismo círculos y curvas que evocan pompas de jabón, aromas y plantas. Nada en el diseño es superfluo.